Educación

La educación es un derecho humano fundamental y decisivo para el desarrollo de los individuos y de las sociedades.

Education is the most powerful weapon which you can use to change the world.

Nelson Mandela

Su expansión y la mejora de su calidad incrementa las oportunidades vitales de las personas, con impactos positivos muy diversos a nivel social, familiar y comunitario, especialmente en el caso de las niñas y mujeres. En regiones con retos tan importantes como África subsahariana, la educación es un baluarte fundamental para el futuro.

En 1990 tuvo lugar la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos en Jomtiem, Tailandia, de la que surge la iniciativa internacional EFA (Education For All), liderada por la UNESCO. En el año 2000, la comunidad internacional se reunió de nuevo en el Foro Mundial sobre la Educación en Dakar, Senegal, y definió en el Marco de Acción de Dakar, seis objetivos para lograr en el año 2015 mejoras sustantivas en la educación de los niños y niñas así como de los adultos, prestando especial atención a la promoción de la igualdad de género en el acceso a una educación de calidad.

En el año 2000 también se establecieron, por parte de los 189 países miembros de las Naciones Unidas, los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), con la misma meta temporal de 2015. Las metas definidas en Dakar contribuyen al cumplimiento de los ODM, particularmente al Objetivo 2 que consiste en lograr la enseñanza primaria universal, al Objetivo 3 que se centra en eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza a todos los niveles.

Para acelerar el proceso hacia el cumplimiento de las metas de la EFA, en 2002 surgió la FTI (Fast Track Initiative), renombrada en septiembre de 2011 Partenariado Global por la Educación (GPE, por sus siglas en inglés). 38 de los 58 países en vías de desarrollo apoyados por este partenariado se encuentran en África Subsahariana.

La Unión Africana implementa actualmente el “Plan de Acción para la Segunda Década de Educación” (2006-2015) en el que se señala que la “educación es un ámbito crucial cuyos resultados afectan y determinan de manera directa la calidad y magnitud del desarrollo de África”.

Como en cualquier ámbito geográfico, las claves históricas son determinantes para comprender la situación actual de la educación en África subsahariana -herencias del periodo de colonización y de las Independencias-. Durante la década de los noventa, los Programas de Ajuste Estructural impuestos por las Instituciones Financieras Internacionales implicaron recortes sustanciales en servicios sociales básicos con un impacto negativo para la educación.
 

Los principales avances durante la última década en educación,

según datos de la UNESCO, reflejan sin embargo la importancia de mantener el gasto en educación para lograr mejorar su calidad y alcance. Algunos datos alentadores en este sentido son:

  • Los países de África subsahariana destinan de media el 22,4% del gasto público a educación.
  • El ratio actual de educación primaria es del 70%, si bien existen importantes disparidades según los países y regiones.
  • Se han hecho importantes progresos en equidad de género en primaria, alcanzándose la paridad en 9 países y con ratios por encima del 90% en muchos de ellos.
  • La alfabetización es una de las áreas en las que se han logrado mayores progresos, tanto entre jóvenes como en adultos, con ratios de alfabetización de 78% y 67,3% respectivamente. Aunque las tasas más bajas se encuentran en zonas rurales, y particularmente entre las mujeres (según la UNESCO, constituyen el 62% del total de adultos analfabetos), es necesario señalar que la alfabetización de mujeres está creciendo en África subsahariana, a un ritmo del 3,8% entre adultos, y aún más rápido entre las jóvenes.

Actualmente, la mitad de los niños y niñas no escolarizados del mundo viven en África subsahariana. Además de la educación primaria, los desafíos en el ámbito educativo son muy importantes en la educación secundaria y superior. Solo hay plazas para el 36% de los adolescentes para cursar secundaria, y las niñas son las más perjudicadas: la tasa bruta de matrícula de las niñas en el primer ciclo de secundaria es de un 39%, mientras que la de los niños llega al 48%. El aumento del número de profesores (la UNESCO estima que es necesario reclutar a más de 2 millones de nuevos profesores para alcanzar el objetivo de educación primaria universal) y la calidad del profesorado son cuestiones decisivas.

En Africa Subsahariana hay 30,7 millones de niños/as sin escolarizar (21,5% del total mundial; 22,4% en el caso de las niñas y 20,6% de los niños). El 62% de dichos niños/as viven en áreas rurales. A nivel regional, los países de la Comunidad de África Austral reducen dicha tasa hasta el 7,7%, mientras que en la región de África Occidental se eleva hasta el 35,4% (donde se calcula que hay 17 millones de niños/as sin escolarizar). Pese a que en los últimos años se ha doblado la tasa de inscripción en educación secundaria, la región subsahariana sigue teniendo la tasa más baja a nivel mundial, con un 40% en 2010.

En cuanto a equidad de género en primaria, a pesar del progreso realizado a nivel continental algunos países siguen representando un gran desafío, particularmente los de la región de África Central, pero también otros como Guinea, Costa de Marfil, Angola o Eritrea. Algunos de los obstáculos son el conservadurismo social, la ausencia de mujeres en las instancias de toma de decisiones, y la ausencia o baja calidad de los datos sobre género.

Los conflictos han tenido igualmente un impacto devastador en la educación, provocando que millones de niños y niñas no puedan acceder a su derecho a la educación. El UNHCR estima que en 2011 había 3 millones de refugiados en África y casi 7 millones de desplazados internos. La educación en emergencias es clave en muchos países y regiones de África subsahariana. Pese a los avances realizados se necesitan muchos más recursos. Sudán del Sur, que accedió a la independencia en 2011 tras varias décadas de conflicto con su vecino del norte, tiene algunos de los ratios más bajos del mundo en educación.

La gestión adecuada de los ingresos derivados de la explotación de los recursos naturales es determinante en muchos países subsaharianos, como lo demuestra el caso de Botswana, que ha conseguido la educación universal primaria y una tasa del 82% en secundaria.

El año 2015 es una fecha decisiva para la agenda internacional de desarrollo, y en particular para los avances en educación. Si bien queda camino por recorrer, y se puede anticipar que no se habrán logrado todos los objetivos previstos tanto en el Marco de Acción de Dakar como en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, existen algunos casos que muestran que es posible lograr el desarrollo de la educación: Seychelles destaca por ser un país que ya ha logrado los objetivos fijados para 2015, y es muy probable que se logren en otros doce países (Botsuana, Cabo Verde, Gabón, Ghana, Mauricio, Namibia, Santo Tomé y Príncipe, Sudáfrica, Suazilandia, Tanzania y Zambia).